En la sala había una quietud de muerte, todos se aplastaban contra sus asientos, tensos, con sus respiraciones desiguales y dificultosas.
Solo una cosa estaba inquieta por ahí, y se movía de lado a lado, rebotando, perforando y atravesando todo cuerpo allí presente. Era la vos de Rima, las palabras de Rima.

La gente no se movía, porque no podía.

Eran palabras que pesaban, que calaban. Poderosas, dolorosas, creadas a la medida.

Pesaban por que habían sido diseñadas para miles de personas, pensadas para todos y cada uno, ni siquiera significaba una cosa en concreto, cada quien oía lo que tenía que oír. Por eso es que pesaban tanto. Rima los estaba aplastando, literalmente, arrojando palabras sobre ellos sin cesar, sin detenerse a pensar de si tendrían la condición necesaria para aguantarlas… quizá necesitaran días en el gimnasio para fortalecerse un poco… pero aún así terminarían herniados por la fuerza de gravedad que las palabras de Rima podían provocar.

Y hay que ser un verdadero superhéroe para pensar siquiera en enfrentarse a la fuerza de gravedad (o un tonto sin igual).

7 comentarios:

Mont. dijo...

Hacía mucho que no leía nada tuyo :) pero ha merecido la espera por los exámenes xD
Realmente no sé muy bien qué decir *o* Estoy sin palabritas. Suena exagerado, pero tiene tal consistencia y al mismo tiempo una melodía siniestra, que mi mente está en blanco xD.
¡Qué les estaría diciendo Rima!

Mel Beckett dijo...

Siempre he pensado que Rima es un ser extraordinario, me encanta su forma de ser, muy directa e hiriente. Si Asi es Rima, bastante hermosa a su manera y a la de muchos.

Mel
XX

Cassiël dijo...

Yo también quiero oír esas palabras (peco de orgullo, pero me sobra y mejor que me lo robe ella de un suave plumazo a la gravedad con su realidad aplastante)


Y aún así,
lloraré
(no dudes un instante)

Scarlet; dijo...

Recien te sigo :B
hermoso tu blog, simplemente me atrapo!
& la entrada *-*! no tengo palabras.
besos;
si algun dia quieres pasar por mi blog (;
http://thoughtsotherthings.blogspot.com/

LorenaGb dijo...

A veces ser tonto significa ser lo suficientemente incosnciente como para perseguir aquello que deseamos sin importarnos dónde nos llevará o cómo acabaremos.

Me ha gustado mucho tu blog, por aquí me quedo :)

DosBichos dijo...

Uo. Me gusta. Eres de las pocas que me hacen leerlo hasta el final. Y ya es decir.

A.

Blanca G. dijo...

Hola:
Si no te gustan las mansiones embrujadas pero quieres leer algo de este Zafón, podrías empezar por Marina o por La sombra del viento, ambos recomendables, incluso más que el que os he enseñado en la reseña.
Un beso.